El consorcio se iniciará con un análisis detallado de las necesidades y carencias para identificar los problemas concretos y los obstáculos, y para la recogida de ejemplos de buenas prácticas en el campo de la seguridad de la información. Además, van a diseñar un plan de trabajo para abordar las diferentes necesidades identificadas, indicando también las partes interesadas que participen.

El siguiente paso será definir el prototipo del agente “I Secure”, la metodología del curso y el plan de estudios que deberán incluir una descripción de la estructura y el contenido del programa de formación para a continuación construir el modelo didáctico.

Los socios también desarrollarán el ecosistema de aprendizaje tecnológico de “I Secure” que representa el sistema de actividades de aprendizaje y creación de contenidos colaborativos del proyecto.

Las partes interesadas también dispondrán de indicaciones para el uso apropiado del ecosistema de aprendizaje tecnológico de “I Secure” con el fin de facilitar su valorización y una mayor explotación en los países socios y también en el extranjero.

Estos resultados serán validados durante la fase de pruebas del proyecto (actividades de formación y aprendizaje colaborativo, y seminarios nacionales) y serán afinados al final del proyecto.